Nada de radical en la transfobia
Un llamado de Laura Woodhouse, feminista cisexual, a la solidaridad para con las mujeres transexuales ante el asalto que significa el anuncio de que no se admitirán mujeres transexuales en el próximo encuentro internacional de feministas radicales RADFEM 2012 a realizarse el 14 y 15 de julio en Londres. Un encuentro dirigido por feministas de reconocida y declarada trayectoria transfóbica.
Un texto de publicado el 17 de mayo de 2012 en el blog de feminismo contemporáneo “The F-Word” del Reino Unido. (Traducción al español de Akntiendz Chik.) Texto original en inglés aquí, http://bit.ly/JBbzSU
Al igual que muchas de ustedes que han estado discutiendo el asunto en Twitter y Facebook el día de hoy, yo también me sentía furiosa cuando me enteré que un nuevo encuentro de feministas radicales que se realizará en el Reino Unido, RadFem2012, no sólamente será dirigido por una famosa feminista transfóbica, sino que de forma activa excluirá a las mujeres trans de manera que no puedan asistir al mismo.
El congreso estará abierto única y exclusivamente a “las mujeres nacidas mujeres y que viven como mujeres.” Ahora bien, yo personalmente apoyo y aprecio en toda su dimensión el valor de los espacios sólo para mujeres, pero ese espacio debe estar abierto a todas las mujeres que se definen a sí mismas como tales. Excluir a las mujeres trans de un evento que busca construir “un movimiento anti-opresivo para la liberación de todas las mujeres de la opresión del patriarcado” es un acto amargamente irónico.
Las mujeres trans sufren horripilantes niveles de violencia, abuso y discriminación, alimentados no sólo por el hecho de que ellas son justamente mujeres, sino por la negativa de parte de la mayoría de la población cis a reconocer y respetar sus identidades. Las organizadoras de RadFem2012 han elegido de manera deliberada alinearse con esta mayoría cis que oprime a las mujeres trans, y al hacerlo se convierten en cómplices de la opresión a las mujeres trans. ¿Radicales? ¿Feministas? No para mí.
Y luego tenemos a la feminista Sheila Jeffreys, quien piensa que el transexualismo es:
…una práctica en la que las personas que no se ajustan a las prácticas de género consideradas correctas y que les han sido impuestas a partir de su sexo biológico son consideradas como enfermas que tienen algo llamado Desorden de Identidad de Género y se espera que hagan un cambio hacia el otro sexo. No critiquemos el sistema de género tal y como existe en estos momentos, porque esto resultaría impensable, mejor que ellos hagan una especie de “viaje” mutilando sus cuerpos y tomando drogas peligrosas durante el resto de sus vidas para poder hacer la actuación de ser supuestame del sexo opuesto.
Esta misma Shila Jeffreys es la que ha sido invitada como expositora en el encuentro donde las discusiones “tendrán sus raíces en las realidades de las vidas de las mujeres.” ¿Estamos seguras de que el congreso no debería llamarse mejor Ironía2012? Porque si Jeffrey y las organizadoras del evento fueran capaces tan siquiera de ponerse a escuchar las historias de las propias personas trans, si trataran de entender o empatizar con las realidades de sus vidas, entonces se darían cuenta de cuán ridículamente barato y arrogante es el argumento que están proclamando.
Verán, cuando yo era pequeña, mo me gustaban las cosas de niña. Pensaba que más bien yo debería haber sido niño. ¿Pero saben qué fue lo que hice? Ignoré las cosas de niña o me las arreglé con las mismas para poder seguir adelante con mi vida de acuerdo a mis propios términos.
Lo cual considero que es mucho, pero mucho, mucho más fácil que pasar por todo lo que las personas trans tienen que pasar y toda la mierda que tienen que soportar tan sólo para poder vivir la vida como las personas que saben que son. Claramente hay algo mucho más significativo en juego aquí que el mero hecho de no querer ajustarse a “las prácticas de género que se consideran correctas,” de otra manera, ¿para qué escoger un camino tan difícil?
Personalmente, no me interesa averiguar qué es eso que motiva a las personas trans. El hecho de que algunas personas sepan que son hombres o mujeres sin que esto tenga relación con el sexo que les fue asignado al momento del nacimiento es suficiente para mí, porque yo respeto las experiencias de vida de otras personas. No quiero sentarme por allí a “hacer crítica” a la identidad de las personas trans porque -aparte del hecho de que esto básicamente es ir cayendo en un desagradable debate acerca de si unas personas tienen o no derecho a existir- como persona cis absolutamente no estoy en ninguna posición para poder entenderlo. Y además, francamente, no es asunto mío.
Lo que sí es asunto mío, como feminista, es alzarme en solidaridad al lado de mis hermanas trans y enfrentar juntas el sistema que nos oprime a todas. Un sistema del cual vaya que sì forman parte las palabras “mujeres nacidas mujeres.”
Boicot a RadFem2012.










